miércoles 23 de septiembre de 2009

Fin.

Hoy ha sido mi ultimo dia con las "misioneras de la caridad" (que poco me gusta como suena). Por la mannana, en el desayuno me han cantado todos (a mi y a todos los que nos ibamos hoy) una cancion muy graciosa que dice algo asi como "we thank you, thank you, thank you (x3) from the heart; we love you, love you, love you (x3) from the heart; we'll miss you, miss you, miss you (x3) from the heart". Ha sido genial. Esta noche ademas vamos todos a una discoteca (hay quien afirma que existen) todos juntos, como fiesta de despedida y aprovechando que mannana es el dia libre de los voluntarios y no hay que madrugar.

Mannana volamos de Calcuta a Delhi, y de Delhi a Londres. Vamos a tomar algo a Trafalgar Square, y dormimos en casa de alguien (todavia por determinar). Al dia siguiente vuelo a Alicante. Ahora me da pena irme... me encuentro muy bien con el grupo de voluntarios. Pero tengo unas ganas de llegar a mi cuarto de banno.......

Esta mannana, despues de estar hablando con Barbara (vegetariana desde hace 28 annos, vegana desde hace 14, medico naturalista), he decidido volver a ser vegetariana. Lo anuncio al mundo. Barbara, esa maravillosa persona, mi alter ego, me ha recordado los motivos por los cuales no comia animales, ahora pienso en carne y me da asco. No me apetece comer jamon serrano (mi mayor debilidad si hablamos de carnes), ni Nutella (me ha dicho que tiene grasas animales!). Ella hace su propia crema de chocolate, la llama "vegtella", jeje.

martes 22 de septiembre de 2009

Barbara

Hoy ha llegado una voluntaria nueva, se llama Barbara, y es italiana. Habla muy poquito de espannol, y como solamente yo y la enfermera con la que me llevo re-bien hablamos italiano, ha estado charlando con nosotras. Me ha contado mil cosas, es una chica muy interesante, muy guapa, muy inteligente, muy divertida... en una hora he empezado a amarla. Entre otras cosas me ha contado que:

-Las personas que hablan tres idiomas, se llaman "trilingues"; las que hablan dos, se llaman "bilingues"; y las que hablan solamente una lengua, "franceses".

-En francia tienen una ley que prohibe llamar a los cerdos "Napoleon". Ahora tengo unas ganas inmensas de comprarme un cerdito... Se acaba de abrir todo un abanico de posibles nombres para futuros sucesores de Migato...

-Un dia le dio por llorar, porque la India es dura, porque estaba sola, porque se sentia mal. Llego un indio, que no hablaba ingles, y escribio una cosa en el movil. Se la ensenno, y sorpresa, era el nombre de un medicamento para el resfriado! Creia que estaba llorando porque estaba enferma! No pudo hacer otra cosa que reir. Las indias nunca lloran de pena? El unico motivo realmente importante, que les hace sufrir, es la enfermedad? Ole, ole y ole.

domingo 20 de septiembre de 2009

Dia del voluntario

Hoy ha sido mi segundo dia de voluntariado. Tal vez porque es domingo, todo el mundo estaba cansado. A varias ancianas les ha dado por llorar desconsoladamente a lo largo de la mannana, sin motivo aparente (seguro que tienen mil motivos mas que validos para hacerlo).

Despues de lavar la ropa, les hemos estado dando masajes con aceite coporal (iniciativa propia). Aun temiendo parecer demasiado hipocondriaca y exagerada, he usado guantes para tocarlas. Casi todas las masajeaban sin ellos. Algunas "sisters" (las monjas) si que usan guantes y mascarilla, otras no.

Una japonesa me ha explicado que en Japon ahora son vacaciones, que tal vez por eso hay tantos. Tambien que la Madre Teresa es muy conocida alli, que se estudia en el colegio.

He descubierto que hay dos ingresadas a quienes sus respectivos maridos, en un ataque de celos, les derramaron acido por encima, y las quemaron entereras. Una no tiene ojos, casi no tiene piel en la cara, parece una momia. La otra no se encuentra en mejores condiciones.
Una de las voluntarias con las que mejor me llevo se ha venido abajo esta tarde, en la "fiesta de los voluntarios". De "fiesta" tenia poco... limonada con galletitas, el cura Patrik charlando con nosotros, algunas canciones sobre lo bueno y unico que es Dios acompannadas por una guitarra y una obrita de teatro improvisada ilustrando un cuento sobre el "surrender" (entregarse a Dios, abandonarse para que sea el quien elija nuestro destino... el mismo tema lo estuvimos hablando con Amma, estara de moda...). Como iba diciendo, la chica esta, Maria Luisa, se ha venido abajo, lleva en Calcuta el mismo tiempo que yo, pero para ella era la primera vez en la India, y ha venido a parar a una de las ciudades mas duras, a hacer un voluntariado bastante duro tambien. Ella es enfermera, y se dedica a hacer curas de heridas que no van a cicatrizar (aquella de la pierna que hay que amputar). Viene para un mes, pero hoy se queria volver a Espanna, dice que no aguanta, que no soporta ver a las enfermas, y luego salir a la calle y encontrarse en medio de un basurero, y ver la pobreza que se ve cada dia para ir a "trabajar". El calor, el ruido, los olores, los enfermos, los pobres, los ninnos, la basura... Se ha puesto a llorar y nos hemos ido unas cuantas a un lugar apartado a charlar. Todas estan extremadamente conmocionadas, dicen que ahora valoran mucho mas lo que tenemos en Espanna, que es increible como viven aqui, que no sabemos la suerte que tenemos, que cuando compren algo innecesario pensaran en los indios, que como Dios permite que sucedan estas injusticias, etc.

No se si es porque ya me he acostumbrado, o porque me he vuelto una insensible, pero no me ha impactado tanto Calcuta, o la India, no creo que el viaje "me cambie" como ellas dicen, como todo el mundo que vuelve de la India... Antes de venir, yo sabia que los pobres existian, que consumiamos demasiado, y creo que ya valoraba lo que tenia. Lo que me ha sorprendido no es que vivan con tan poco, sino que viviendo con tan poco sean felices (muchos) y no me roben. Por que no me atracan? Si saben que yo tengo dinero en mi cartera, si saben que si me lo quitan para mi ese dinero perdido no va a significar nada, si saben que es injusto que yo, por haber nacido en un pais rico, pueda viajar, y ellos no... Siendo conscientes de todo eso... por que no me roban? Yo probablemente robaria, en Espanna te intentarian robar, seguro. En America Latina te matan por un Rolex. Pero aqui no. Son pobres, lo aceptan, y son felices. Eso es lo que mas me ha impactado del viaje.

sábado 19 de septiembre de 2009

Madre Teresa de Calcuta

Ayer fuimos a inscribirnos como voluntarias a la casa de Madre Teresa de Calcuta. El barrio donde estamos esta lleno de españoles que son voluntarios allí, de hecho, casi todos los voluntarios son españoles o japoneses (por alguna extraña razón). La inmensa mayoría, va a comer al Blue Sky, un restaurante con comida occidental, donde les hemos conocido. Hay varias “casas” de voluntariado. Las mas famosas son dos, que tratan con personas mayores, moribundas, y son las mas “duras”. Luego hay otras que son con niños, otras solo para mujeres, etc. El horario, según la casa, podía ser de mañana, de tarde, o mañana y tarde. Cada uno puede elegir donde ir y cuándo. Maribel quería estar con niños, como en Hampi, nada de personas mayores enfermas, y solamente por la tarde. A mi me apetecía probar algo diferente e ir por la mañana más horas (el horario de tarde es solo de tres a cinco), así vamos a coincidir solamente para la cena.

Entre otras normas de la ONG, está la de no comulgar en misa si no eres católico. Nos explicaron que había pasado ya que los japoneses iban a por la hostia y no sabiendo qué hacer con ella, se la metían en el bolsillo del vaquero. Jaja, qué grandes.

Fuimos a visitar la casa de la Madre Teresa, un convento donde está su habitación, su tumba, la capilla donde dan misa, y el museo. En el museo hay paneles contando su vida, álbum de fotos, su silla de ruedas, la tacita donde bebía agua, las agujas que usaron para hacerle análisis, un trocito del tubo que le ayudaba a respirar cuando ya no podía hacerlo por ella misma, entre otros muchos otros objetos personales.

Al día siguiente quedé con un par de españolitos para ir con ellos a “la casa de madre”, porque era mi primer día y no tenía ni idea de nada. Me levanté a las cinco de la mañana para ir a misa (que nadie saque esta frase de contexto) porque ellos iban a ir. La misa era de seis a siete, y no tenía nada de particular. Las monjitas cantaban, estábamos sentados en el suelo, y todo era en inglés. Por lo demás, una misa normal.

A las siete hemos ido a desayunar a la sala de voluntarios. Plátano, té y pan de molde. A las ocho menos algo, por grupos, hemos ido caminando a las diferentes “casas”. La nuestra estaba a casi media hora, pero por un barrio muy “auténtico”, el típico que se ve en las fotos de la India de los reportajes que muestran la pobreza, pero una pobreza “digna”. Nuestra “casa” acoge a hombres y mujeres ancianos y enfermos que encuentran por la calle. Son los más pobres entre los pobres. No solamente no tienen dinero (como todos), sino que tampoco tienen casa, familia, son despreciados por el resto. Lo que se pretende es darles cariño y amor, estar con ellos y ayudarles a que mueran en mejores condiciones.

El centro se divide en dos zonas, una para hombres y otra para mujeres.

Una vez en el centro nadie te dice qué tienes que hacer. Nadie manda, tú ayudas como puedes. Los demás voluntarios, los que tienen un poco más de experiencia, te pueden indicar, hay unas rutinas que se siguen cada día. “Haz lo que veas que hacen los demás”, como cuando yo o un japonés va a misa , o a un sitio muy elegante, o a un templo hindú.

Nos hemos puesto unos delantales y nos hemos unido a una gran cadena de lavado de ropa:

Paso número 1: Separar la ropa, la que tenía heces, de la que no, y enjuagarla a manguerazos.
Paso número 2: Se mete la ropa en una pila y se limpia con desinfectante.
Paso número 3: Lavar con agua y jabón. Frotar.
Paso número 4: Primer enjuague.
Paso número 5: Segundo enjuague.
Paso número 6: Tercer enjuague.
Paso número 7: Escurrir la ropa y tenderla en la azotea.

Entre paso y paso se escurre la ropa en un largo banco de cemento. Yo he estado entre el paso 5 y el 6.

Cuando toda la ropa estaba lavada, hemos repartido el desayuno entre las mujeres ingresadas. Muchas no son capaces de comer solas, y hay que darle el plátano con la mano, o sujetarles el vaso de leche. Después se friega y se recoge. Se hacen las camas (se cagan mientras duermen, así que hay que cambiar las sábanas a diario) y se está con las ancianas (172 hoy por la mañana). Se les acompaña al lavabo, se charla con ellas (o “se hace como que” porque ninguna habla inglés, y si hablaras su idioma, apenas serían capaces de comunicarse contigo).

Hay dos plantas, en la planta baja están las que se encuentran en peores condiciones, las que no pueden apenas caminar, y en la segunda las que están un poco mejor. Yo he estado casi todo el rato en la planta baja, sin saber muy bien qué hacer. Las he tocado y acariciado, pero hay una voluntaria, enfermera en España, que dice que no debo hacerlo, porque me pueden contagiar la sarna. Otras dicen que no pasa nada, y las tocan mucho siempre. Hay quien opina que es mejor usar guantes, y quien dice que el trato sería mucho más inhumano. No sé qué hacer. Después de estar con ellas y de hablar sobre esto, me picaba todo, pero era psicológico.

A media mañana tenemos un ratito para tomar té y galletas. En teoría son quince minutos, pero se alarga a media hora porque estamos de charreta.
Entre las voluntarias había tres estudiantes de medicina, tres enfermeras y una médica. Las enfermeras han estado la primera mitad de la mañana haciendo curas. Hay una ingresada que tiene una herida enorme en la pierna, que se le va extendiendo porque es diabética y está mal curada. Según ellas, la única solución ahora es amputar, pero esto no es un hospital, aquí no vienen enfermos a recuperarse, vienen ancianos a morir. Imagino que los medios para amputar existen (al estilo indio), pero no sé qué pasará.

Después del té hemos repartido la comida, y dado de comer a aquellas que no podían hacerlo solas, hemos fregado los platos (de nuevo en cadena, otros cuatro pasos), y ya nos hemos ido.
He stado visitando el Victorial Memorial, el Planetario y una catedral por la tarde.
Maribel me ha contado que lo suyo es bastante easy, que simplemente va a jugar con los niños, que hay varios grupos, según edades, que ella ha estado con los de dos-tres años, y que cuando hay que limpiarles la caca, se escaquea y nadie le dice nada.

jueves 17 de septiembre de 2009

Mientras voy y vengo, me entretengo

Ultimo dia en Puri

Desayunamos en "The Honey Bee", recomendacion de Javier (por llamar de alguna manera al chico al que le compre anillos y collares para mi madre), un sitio muy "cuco" donde te servian pan integral y cosas occidentales como bacon, salchichas, porrige, cornflakes, etc. Ademas, tenian, oh oh, oh, SORPRESA! gazpacho! Lo definian como "cold spanish soup".

Fuimos a tomar "kashmir tea" (cardomomo, canela y te de kashmir) a la tienda de Javier. Le contamos que el dia anterior un hombre del barrio de pescadores nos habia invitado en su casa a un chai, y nos habia ofrecido cocinarnos al dia siguiente pescado (a cambio de 300 rupias, mas que lo que te piden en un restaurante). Como el barrio y la casa donde vivia nos impresiono mucho, por humilde, le dijimos que si, que volviamos al dia siguiente. Javier dijo que esa gente no era honesta, que siempre estaban intentando engannar a los turistas, que en realidad tenian mas dinero que el, que se sabian todos los trucos para sacar dinero, ensennaban como pedir a los ninnos, como robar. Nos comento que una mujer espannola, annos atras, les habia construidos unos vateres. Seis meses despues, cuando ella regreso al poblado, vio que los habian usado como trastero y seguian cagando y meando en el mar como antes.

Fuimos de todas formas, porque ya le habiamos dado una sennal y porque... bueno... sin riesgo no hay diversion. Javier no se equivocaba en nada. El hombrecillo estuvo todo el rato lamentandose, pidiendonos dinero, diciendo lo pobre y desgraciado que era, que conocia a muchos turistas que le iban a mandar dinero, pero que el dinero nunca llegaba, que el tejado tenia que cambiarlo, que su mujer estaba enferma, que si le comprabamos algo, que si le dabamos mas dinero, que si un regalito para su ninna que me habia pintado las unnas (de un rojo horrible que no queria, le deje porque creia era YO quien le estaba haciendo un favor a ella dejandome hacer ese destrozo). El pescado frito no valia ni una cuarta parte del dinero que le dimos, y nos hizo pagar las bebidas. Un desastre vamos.

Despues de comer fui a Internet. Justo al lado habia una mujercilla de unos 60 annos, que por algun comentario que hizo, supe que era espannola. Tenia muchisimas ganas de hablar espannol (ella), asi que estuvo contandome un poco su vida. Llevaba mucho tiempo viviendo en Puri, se habia construido una casa, era de Madrid, pero vivia en Barcelona, habia viajado muchisimo por el mundo, habia hecho Bellas Artes y ahora se dedicaba a pintar, a hacer esculturas, y a reirse con los indios, que estan todos locos, pero no mas locos que ella (palabras suyas). Me fui al hotel a ducharme y a contarle a Maribel que habia conocido a una mujer maravillosa, con mucha energia y muchas cosas que contar. Asi que nos arreglamos, volvimos al internet cafe, y le propusimos venirse con nosotras a tomar un chai. Ella encantada de tener conversacion con dos compatriotas, se vino con nosotra toda la tarde.

Descubrimos que ella era la pieza que nos faltaba para que toda la historia del pueblo cuadrara. Era ella la mujer de la que nos hablo Javier esa mannana, la que habia construido los vateres. Era ella quien habia ensennado las cuatro frases en espannol que sabia el chico de 19 annos. Era ella quien habia ensennado al cocinero de "The Honey Bee" a hacer gazpacho. Estuvimos hablando muchisimo con ella, pero yo me quede con ganas de mucho mas. Nos tuvimos que ir a coger el tren.

El ninno de 19 annos nos acompanno a la estacion. Maribel se habia traido un monton de preservativos al viaje porque se los habia pedido Esther (en Londres los dan gratis), pero nunca se usaron. Asi que unos cuantos me los dio a mi, y otros decidio regalarselos al de 19, que parecia estar muy espabilado. Mas que un acto caritativo, era un experimento. Como reaccionara este chico, que segun habla, parece que ya lo ha vivido todo (fuma droga, bebe, vive solo, conoce a todas las turistas, "take it easy", etc)?? Estabamos ya en el tren, cuando de repente, Maribel, que no se habia atrevido hasta el momento a hacerlo, le dice "I have a present for you... I don't know if you use it or not... but...". Total, que los saca en una bolsita de papel y se los da. Coge la bolsa, la observa, "miedo me da" parece que piense, abre la bolsa y cambia la cara. OH MY GOD!!! oh my God, repite, y los guarda. "Para que los guardas??", le dice Maribel, "mira, los tienes de sabores, de fresa, de vainilla, de platano...". El chico esta superalarmado, dice que nadie tiene que enterarse, que esta muy mal visto, que los esconda. Pero se los queda. Entre risas (y risita nerviosa) nos cuenta que follar si ha follado, pero es un tema tabu, que lo hizo la primera vez el anno pasado con una turista de Dinamarca, y luego con una india (y ya). Maribel le dice que tiene cuatro annos hasta que caduquen, que no se apresure, que con calma...

Kolkata (Calcuta, Calcutta)

El tren nos ha dejado esta mannana en Calcuta. Apenas hemos buscado hotel, y dormido. Hemos descubierto un sitio (nos habian hablado de el) donde sirven comida espannola e italiana (gambas al ajillo, arroz a la cubana, tortilla, pasta all'aglio e pepperoncino, flan de huevo, cafe bombon, ristretto, con panna...). Una maravilla vamos.

martes 15 de septiembre de 2009

Puri

El viaje en tren fue largo y pesado, especialmente para Maribel, quien habia olvidado que habiamos hecho viajes de mas hors, de casi 24, dos meses atras. En el tren habia muchisimas mas personas de las que cabian. Donde teniamos que estar sentadas 8 personas, habiamos 12. Donde duermen 6, dormimos 8 (por el suelo, entre litera y litera desfiando la gravedad...). Algunos dormian durante el dia, otros por la noche.

Eran la mayoria musulmanes, asi que no comieron ni bebieron nada hasta las 6.30pm, y a las 4.00 am se despertaron todos para comer. Lo peor no era que se despertaran y para ello hicieran algo de ruido, lo peor eran los vendedores ambulantes del tren que gritaban "CHAI CHAI CHAI", "coffEE, cofFEE, COFFEEE" y no te dejaban dormir.

Los indios que teniamos sentados cerca, no hablaban ingles, a pesar de ser jovenes (veintitantos) y estar estudiano una ingenieria. Se salvaba uno, que era colegilla, pero estaba en otro vagon. Le estuvimos tomando el pelo, preguntandole por el vagon-piscina del tren, pero asi y todo, se hizo demasiado largo el viaje.

A la mannana siguiente, a las 10.30 tuvimos que cambiar de tren, y una hora y media despues, llegamos a Puri.

En este pueblo no hay nada, solo playa y un templo al que solo pueden acceder los hindus. Hemos parado aqui mas que nada para no continuar en aquel tren maldito ocho horas mas hasta Calcuta. Esta noche cogemos otro tren y acabamos nuestro viaje.

Hemos conocido ya a casi todo el pueblo, y todos estan en todas partes. Un vendedor de una tienda que escuchaba a Serrat, hizo conmigo la venta del mes, me gaste 60 euros en cosas para mi madre (encargo, ella me lo devuelve), y nos invito a te, nos regalo anillos, y hoy hemos vuelto a quedar con el. Otro chavalin que conocimos en la playa viene a desayunar con nosotras, y un hombrecillo en la playa nos invito a su casa en un barrio de pescadores, y hoy nos va a cocinar su mujer pescado.

domingo 13 de septiembre de 2009

Hyderabad


Ayer por la mannana llegamos a Hyderabad, la capital de Andhra Pradesh. Despues de una hora de pelearnos con los conductores de rickshaws y de discutir precios con los hoteles, encontramos un lugar economico y medianamente aceptable donde pasar la noche.

Hyderabad esta lleno de musulmanes, de esos que hacen el ramadan y visten a sus mujeres de negro, les cubren la cabeza y la cara. En Mamallapuram habia tambien mucho musulman, pero no hacian el ramadan porque era imposible sobrevivir con ese calor sin agua. Aqui la temperatura vuelve a ser buena. A las 6.30 pm, todos pueden empezar a comer de nuevo, y los locales se llenan de gente. Las musulmanas van con musulmanas, y los musulmanes con musulmanes.

En la ciudad esta la mezquita mas grande de la India (creo que eso tambien lo oi decir de la de Delhi...), pero no pudimos entrar porque solo es para hombres. Visitamos un palacio de nosequien, y por la tarde, despues de dos horas de diluvio (todavia no se ha acabado el monzon), fuimos a un fuerte fuera de la ciudad.

Hoy daremos un par de vueltas por la ciudad, para visitar un templo hindu que nos queda, y ver una estatua de Buddha que aparece en todas las postales. A las cuatro sale nuestro tren a Puri, una ciudad en la costa, a solo 8 horas de Calcutta (esto es: 300-400km indios).

xo xo Lucia (jejeje)